
El desorden se crea sin dificultad, es el camino de lo probable.
Estamos sujetos a las leyes de la Naturaleza. Una de estas leyes señala que todo en la vida tiene una “natural” tendencia al desorden (Ley de Entropía).
El desorden se crea sin dificultad, es el camino de lo probable; es lo que sucede cuando las cosas “se dejan estar”. Sin embargo, el orden no se crea solo, hay que crearlo con propósito, con esfuerzo y con conciencia.
Por ejemplo, la vejez es un proceso probable e irremediable, pero su avance se frena manteniendo el “orden” biológico y psicológico a través del cuidado activo de la salud y de la flexibilidad.
Es más probable dejarse guiar por los mandatos culturales y sociales que ser creativo y autodidacta; es más probable, y más cómodo, dejarse llevar por la “forma de ser”, que pulir el carácter y seguir un camino de desarrollo personal y/o espiritual.
La ley de entropía nos hace sentir prisioneros de la fatalidad; el esfuerzo consciente por mantener nuestro propio orden interno nos lleva a experimentar la sensación de ser más libres.
¿Cómo neutralizar la entropía?
Para practicar: Mantener el orden externo